Arto Lindsay, en una actuación en el Parc del Forum de Barcelona, en 2011
Arto Lindsay, en una actuación en el Parc del Forum de Barcelona, en 2011 - EFE

Arto Lindsay: el «rey del ruido» que enamoró a Caetano Veloso

El cantante y guitarrista vinculado tanto a la vanguardia neoyorquina como la música brasileña actúa este sábado 18 de noviembre en el Café de Berlín (Madrid)

MADRIDActualizado:

Arto Lindsay (Richmond, 1953), figura de culto vinculada a la vanguardia neoyorquina y uno de los máximos exponentes de los trasvases entre la música experimental y la cultura popular brasileña, aterriza este sábado 18 de noviembre en el Café Berlín(20.30 horas). Una de las propuestas más singulares la de este cantante y guitarrista que pasó su infancia y adolescencia en Brasil, hasta que regresó a Estados Unidos en los años 70 para despuntar en la escena neoyorquina de la No Wave.

Tras alcanzar la mayoría de edad en Recife durante la explosión del movimiento Tropicalia a finales de los 60, Lindsay comenzó a cruzar fronteras musicales hasta convertirlo en norma de la casa. Realizó importantes trabajos sobre arquitectura ruidista a finales de los 70, al frente de la seminal banda DNA, y publicó después álbumes llenos de bossa-nova, fusionando ritmos, melodías y expresiones verbales de numerosas culturas y géneros de una forma provocadora e inimitable.

Los colaboradores del autor de discos como «Salt» o el reciente «Cuidado madame» se encuentran por todo el planeta y son de lo más variopintos. Desde el director alemán de teatro Heiner Muller al compositor Ryuichi Sakamoto, pasando por el artista pluridisciplinar americano Vito Acconci o el productor Brian Eno.

Fue este último quien incluyó varios de sus temas con DNA en el famoso recopilatorio «No New York», con el que se sentaron las bases de la vanguardia musical neoyorquina conocida como la No Wave. Su influencia fue tan grande que bandas como Sonic Youth lo consideran imprescindible para definir su sonido. También DJ Spooky o incontables experimentadores del rock de las últimas cuatro décadas hablan de este disco como uno de los pilares sobre la que se asienta su obra.

Durante los 80, Lindsay se mantuvo como una figura clave en la escena cultural de Manhattan, cuando era definido por la revista «The Wire» como «la persona más peligrosa de Nueva York», gracias a su música visceral y tremendamente física de entender la música, pero con un gran dosis intelectual detrás. También fue entronizado por el prestigioso crítico musical Lester Bangs como «El Rey del ruido».

Ha tocado con los Lounge Lizards y los Golden Palominos, ha producido temas para la artista performer Laurie Anderson, ha colaborado con Joh Zorn, David Byrne, Luaka Bop, e incluso haciendo un pequeño cameo en la película «Buscando a Susan Desesperadamente», en la que aparecía Madonna. En los 90, fundó Ambitious Lovers con Peter Scherer, con quien grabó tres álbumes («Lust», «Greed», y «Envy») en los que mezclaron música brasileña, experimental, funk, rhythm and blues y soul para crear canciones de pop pegadizas a un nivel lo más internacional posible.

Esa popularidad y la reputación que alcanzó con Ambitious Lovers de Lindsay le dio la oportunidad de trabajar con algunas de las figuras más importantes de la música brasileña, como Caetano Veloso o Vinicius Cantuaria, a quienes produjo discos y les compuso canciones. También a Gal Costa y Carlinhos Brown.

Durante ese periodo, Lindsay se embarco en una serie de proyectos en solitario que desembocarón el la publicación de «O Corpo Sutil», «Mundo Civilizado» y «Noon Chill. En su álbum «Prize», de 1999, continuó con sus propias interpretaciones de la Bossa Nova y la Samba. Mientras tanto continua apareciendo en conciertos en Nueva York, Europa y Japón. Sin miedo a reinventarse.