todo irá bien
Un puente sobre los muertos
Los retos que a España le vienen nada tienen que ver con el debate territorial
El burka es nuestro
Una noche valenciana
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Iniciar sesiónLa batalla del proceso independentista se ganó en tres tiempos: los golpistas no pudieron y se dieron cuenta de que no podían; los golpistas fueron enjuiciados, condenados y encarcelados; los golpistas fueron indultados o amnistiados.
Las personas y los países importantes perdonan. Perdonan aunque ... no les pidan perdón. Perdonan y no porque el otro lo merezca sino porque su naturaleza es compasiva y magnánima. No olvides que el perdón es lo divino y que errar a veces suele ser humano. Da lo mismo si Puigdemont vuelve o se queda para siempre como un payés errante en Bélgica. Es irrelevante para el PSOE, que ya ha hecho lo que tenía que hacer, y es irrelevante para el PP, que incluso antes de llegar al poder, ya ha empezado a intentar blanquear la tan criticada amnistía de Sánchez y ha ofrecido a Junts, entre otras cosas, votar juntos la famosa moción de censura instrumental.
Ganada esta batalla, aunque ganada con un tipo de victoria que a los que más la esperaban les ha dado bastante asco, los retos que a España le vienen nada tienen que ver con el debate territorial y estaría bien que lo supiéramos para no perder el tiempo en tonterías mientras la historia se desliza por la otra colina.
El escenario más probable es que el bloque de la derecha obtenga una cómoda mayoría absoluta, que el PP quede por delante de Vox y que Abascal plantee unas condiciones asumibles para que una derecha tranquila pueda por lo menos empezar a gobernar. Pero todavía queda mucho para las elecciones y algunas encuestas sugieren que si bien el bloque de la derecha no peligra, no es imposible que Vox acabe superando en escaños al PP y que el PSOE recupere terreno y sea el primer partido en número de escaños. Todavía no estamos ni siquiera cerca de estas cifras, pero convergemos lentamente hacia ellas, y dada la suerte que tiene Sánchez, es temerario descartar cualquier carambola que le pueda beneficiar. Si Vox queda por delante del PP, por ejemplo 95 y 90 diputados respectivamente; y el PSOE es la fuerza más votada con 110, ¿qué investidura tendría que propiciar Alberto?, ¿la de Sánchez o la de Abascal? Éste es el gran tema español de los próximos años.
Puigdemont labra las tierras del pasado, da igual si en Waterloo o en Gerona, y el único protagonismo que le queda es el que le conceda el escándalo de sus enemigos más acérrimos, pues en realidad ya sólo existe para ellos. Lo que ahora tendremos que decidir, de manera extrema si Abascal da el 'sorpasso' a Feijóo, y de manera más templada si esto no pasa, es si nos mantenemos en la Guerra Civil de los dos bandos, y volvemos a arreglar los desmanes de la izquierda desde la pulsión autoritaria de la derecha; o tejemos por fin un puente sobre tantos muertos, habiendo aprendido no sin dolor, ni angustia, que las viudas no pueden volver a ser vírgenes.
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