10 de noviembre
Hacienda y la caridad
Una reflexión sobre la fiscalidad aplicada a las donaciones al Banco de Alimentos
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Hay que dar las gracias a los voluntarios, casi siempre mujeres, que estos días están en los supermercados para recordarnos la campaña de recogida del Banco de Alimentos. Gracias. Dicho esto, me pregunto lo siguiente: ¿qué pasa con el IVA de los alimentos? Los contribuyentes ... dejan una cantidad de dinero en las cajas para que esta pase al Banco de Alimentos. Salvo error por mi parte, creo que la Administración contribuye con parte de los fondos europeos FEAD (Fondo Europeo de Ayuda a los Desfavorecidos) que gestiona Cruz Roja con la entrega de tarjetas monedero. Pero si hago caso a las peticiones de los Bancos de Alimentos todavía no se ha eximido del IVA a sus compras.
Cobrando el IVA, Hacienda se estaría lucrando, legal pero injustamente, con las donaciones, quedándose con una parte. El impuesto reducido para los alimentos, el menor, es del 4 por ciento; para carne y pescado es del 10, y para bebidas alcohólicas el 21, aunque lo lógico es que la mayor parte de lo adquirido por estos bancos soporte el 4 por ciento, y no creo errar si afirmo que la mayor parte de su personal, quizá la totalidad, es voluntario y no remunerado. En resumen y en cifras, de cada 100.000 euros donados, 4.000 se los quedaría el erario público, lo que no parece justo.
Luciano Ibáñez. Zaragoza
Más pobres
Desde La Moncloa se celebraba estos días que hemos llegado a la escalofriante cifra de 2,4 millones de personas que se benefician del ingreso mínimo vital. Ya son casi dos millones y medio de ciudadanos –el 40 por ciento de ellos menores de edad– que necesitan una ayuda del Estado para poder subsistir.
En un país sano, esto sería motivo de vergüenza nacional. Lo que debería celebrarse es justo lo contrario: que cada vez hubiera menos personas dependientes del Estado. Pero el socialismo necesita a los pobres, necesita una población cautiva, dependiente de las ayudas públicas para asegurar el voto a cambio de una limosna. La verdadera justicia social no consiste en repartir miseria, sino en crear las condiciones para que nadie dependa de la caridad del poder.
Luis Carlos Ballesteros. Madrid
Jubilados forzosos
La noticia de ABC sobre los miles de médicos que podrían dejar de atender a sus pacientes al vencer la prórroga a la que se acogieron, compatible con cobrar el 75 por ciento de la pensión, me ha traído a la memoria el asunto de la jubilación forzosa. Una de las cosas que honran a Felipe González es haber reconocido que se equivocó cuando en 1984 adelantó la edad de jubilación de los funcionarios. Con la esperanza de vida actual, más allá de los 85 años, hay que facilitar la continuidad en el servicio público a los que voluntariamente quieren seguir con su vocación.
José Luis Gardón. Madrid
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