La Tercera

Y después del juicio, ¿qué?

«Este no es solo un problema catalán, también es un problema español. Primero, porque Cataluña no puede ser marginal en España y debe volver a ser lo que era: un motor de modernidad; y porque no podemos eternizarnos e invertir esfuerzos en cosas tan improductivas como explicar a medio mundo la calidad de nuestra democracia»

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El juicio del procés ha tenido de todo. Una parte bufa en la que los testigos aseguraban que el referéndum ilegal lo organizó «un tal Toni»; otra inesperada, como la declaración de Trapero, que para librarse de la cárcel se habría subido al caballo de Vox, y una violenta y tumultuaria, reflejada en videos interpretables, que sugería que quien se empeña en madrugar, pidiendo paz pero buscando que le peguen, lo acaba consiguiendo.

Pero, más allá de las anécdotas, el juicio ha dejado enseñanzas. Las prodigó el presidente del Tribunal, bien asistido por seis magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que con su moderatio proporcionó esplendor a nuestro Estado de Derecho y confianza a todos aquellos que desean