La Tercera

Votan Salomón y Ulises

«La cuestión de la utilidad o inutilidad del voto no se plantea en los mismos términos en los que la planteaba Mingote. Pero se plantea. Los desencantados por las imperfecciones de su partido la convierten en un dilema de opciones igualmente malas. Algunos deciden abstenerse. Otros resuelven el dilema también de manera radical: mi partido minoritario aunque el voto acabe beneficiando a la ideología opuesta»

Daniel García-Pita Pemán
Actualizado:

La naturaleza humana es por lo general incompatible con la perfección en cualquiera de sus manifestaciones. La actividad política no es una excepción. Nos movemos en un terreno incómodo de errores, males e imperfecciones. Como guía para el camino, Aristóteles formuló en su Ética la doctrina del mal menor. Sin duda habría contrariado a su maestro Platón, que dejó bien claro que actuar con injusticia no es admisible ni siquiera para evitar un mal mayor. Desde entonces el principio del mal menor lo han defendido mayoritariamente moralistas de todas las tendencias. Los juristas han elaborado a partir del mismo el concepto de fuerza mayor y los penalistas, el de legítima defensa y otros similares.

En realidad se trata de una