Editorial ABC

La vivienda da otro aviso

Pedro Sánchez mantiene intacta su intención de disparar de nuevo el gasto público y subir los impuestos, al tiempo que las reformas brillan por su ausencia

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La fuerte recuperación que ha experimentado la economía española en el último lustro empieza a mostrar señales de agotamiento y el Gobierno en funciones del PSOE, lejos de reconocer los riesgos de este frenazo, no solo niega la realidad, sino que insiste en aplicar un recetario erróneo y contraproducente. La enésima señal de alerta proviene del mercado inmobiliario, donde la compraventa de viviendas regresa a tasas negativas tras caer un 9 por ciento interanual el pasado junio y casi un 14 por ciento con respecto a mayo, el peor registro en este mes desde 2014. Además, no se trata de un bache puntual, ya que la venta de casas apenas sumó 263.000 operaciones en el primer semestre, cifra muy similar a la de hace un año, evidenciando así el enfriamiento que sufre el sector. Más allá de una mera corrección de mercado, saludable para evitar posibles burbujas, estos datos confirman el cambio de ciclo que atraviesa el país, negado ayer mismo por Pedro Sánchez, que aseguró que los últimos datos son «francamente positivos».

La inseguridad jurídica, fruto de una nueva ley hipotecaria que encarece y dificulta el acceso al crédito, el actual contexto de inestabilidad política, cuya máxima expresión es la falta de Gobierno, y la clara desaceleración de la economía están afectando, y mucho, a la confianza de los españoles, lo que se acaba traduciendo en menor consumo e inversión. El hecho de que el PIB avance a su menor ritmo en cinco años o que la creación de empleo marque su peor julio desde 2012 deberían ser razones suficientes para reactivar la positiva senda de reformas que paralizó el PSOE. Sin embargo, Pedro Sánchez mantiene intacta su intención de disparar de nuevo el gasto público y subir los impuestos, al tiempo que las reformas brillan por su ausencia. El cambio de ciclo coge al Gobierno con el pie cambiado.