Tribuna abierta

La vida buena

«Para ser una sociedad sólida debemos ser capaces de defender nuestra visión de la vida buena en cada aspecto de la política y del Derecho»

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Quizás debería haber titulado este artículo «la buena vida», que remite al disfrute y -en términos filosóficos- al hedonismo, tan adecuado a esta época veraniega. La «vida buena», en cambio, nos habla de ética, de responsabilidad y de Aristóteles, que sostenía que la felicidad no se alcanza con la acumulación de placeres sino con una vida virtuosa.

Hoy no conviene hablar de virtud. Primero, porque se pueden vender buenos vinos, cruceros o casas a cuenta -o con el cuento- de la buena vida, pero no hablando de moral. Además, porque casi todos los filósofos rechazan hoy esta discusión. El pensamiento ilustrado tuvo el enorme mérito de reconocer la dignidad de la persona y los derechos humanos como centro de la

Segismundo ÁlvarezSegismundo Álvarez