La Tercera

Un tribunal para la historia

«Hay que insistir, como recientemente lo ha hecho el Tribunal, en que a nadie se juzga por sus ideas, ni siquiera por las finalidades secesionistas perseguidas, que nuestra Constitución permite, al contrario que otras, como son las de Francia y Alemania, sino que lo que se juzga son conductas tipificadas en el Código Penal»

Ramón Rodríguez Arribas
Actualizado:

El juicio ante el Tribunal Supremo para la depuración de las responsabilidades penales de los miembros del Gobierno y de la Mesa del Parlamento de Cataluña, así como de dirigentes de asociaciones independentistas, con ocasión del referéndum, la aprobación de las llamadas «leyes de desconexión», la declaración de independencia y la proclamación de la república, constituye un acontecimiento para la historia ante una crisis institucional gravísima en España, que se ha dado en llamar «golpe de Estado lento», descripción que suele molestar a los que lo protagonizaron y a sus seguidores -lo que es explicable-, pero también a algunos que se proclaman contrarios, lo que ya resulta extraño.

De paso, hay que insistir, como recientemente lo ha hecho el Tribunal,