Sebastián, comienza la cuenta atrás

LAS CLAVESPOR CRESOEN el sector energético cuentan las horas. Las que faltan

POR CRESO
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EN el sector energético cuentan las horas. Las que faltan para hacerse escuchar por el nuevo ministro del ramo. Miguel Sebastián. Algo debieron de adelantarle en su toma de posesión. Y algo más, en la de los tres nuevos secretarios de Estado de su Ministerio, que son Joan Mesquida para el área de Turismo, Silvia Iranzo para la de Comercio y Francisco Ros para la de Telecomunicaciones. En este último encuentro, frente a los políticos, una nutrida presencia de empresarios y de representantes de la industria. De la «cosa» eléctrica figuraban el presidente de Endesa, José Manuel Entrecanales; el consejero delegado de Unión Fenosa, Honorato López Isla, y el presidente de Enel Viesgo, Miguel Antoñanzas, así como el presidente de la patronal Unesa, Pedro Rivero. Del negocio del petróleo y del gas, destacaban el presidente de Cepsa, Carlos Pérez de Bricio; el presidente de CLH, José Luis López de Silanes; el consejero delegado de Gas Natural, Rafael Villaseca, y el director general de los operadores petrolíferos, Álvaro Mazarrasa. Pero había más, porque tampoco quisieron faltar a la cita los presidentes de las empresas encargadas de la gestión de la red eléctrica (REE), Luis Atienza, y del sistema gasista (Enagás), Antonio Llardén. ¿Faltaba alguien? Alguno sí, ya saben. Y además, con mucho que decir. O que callar, según se mire. Por ejemplo, Ignacio Sánchez Galán, presidente de la empresa más deseada ahora en el sector, Iberdrola; o el presidente de La Caixa, Isidro Fainé, o el de Repsol, Antonio Brufau.

Ahora que ya que estaban me consta que más de uno, y de dos, aprovechó para lanzarle su indirecta -bueno, más bien directa- al ministro. En resumen le pidieron a Sebastián que defina unas reglas del juego «claras» para afrontar el proceso de reordenación del sector energético español. Por su parte, el ministro, les conminó a reunirse en las próximas semanas.

Entonces, de uno en uno, o en «comandita», los primeros espadas del sector energético español le harán ver a Sebastián la importancia de que el Gobierno español deje claro de una vez por todas si apuesta por un modelo de «campeones nacionales» y si plantará cara para evitar el traslado al extranjero de los centros de decisión de empresas estratégicas españolas.

No deja de tener su gracia que sea ahora precisamente Sebastián el que tenga que definir la postura del Gobierno ante lo que se avecina. Un hombre que ha estado mediando en la sombra entre el Gobierno español y el francés, ante el interés confeso de la eléctrica pública gala EDF por entrar en el capital de la española Iberdrola.

Leo en un «despacho» de Europa Press, que cita fuentes del sector: «El Gobierno tiene que ser consciente de las asimetrías que caracterizan la situación española respecto a la europea, lo que hace que una empresa pública extranjera pueda comprar a una española pero que no pueda suceder lo mismo a la inversa». Más de uno cuenta los días para su encuentro con el ministro. Y las horas. ¿Y el ministro? Pues también. Fijo.

Criteria, algo tendrá que decir

Y si faltaba alguien por opinar en todo este «embolao» energético va Criteria, la corporación que aglutina las participaciones de La Caixa que preside Ricard Fornesa, y, a través de un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) asegura que buscará «capturar posibles primas de control» en un posible escenario de fusiones de empresas energéticas en España. Ahí queda eso.

Me leo la documentación remitida al regulador bursátil y reparo en las palabras que hablan sobre las perspectivas de futuro del panorama del sector energético español: «cualquier escenario debe tener sentido industrial» y «creación de valor para los accionistas». A mí desde luego me queda «meridianamente» claro: Lo que pretende Criteria (como recordatorio: La Caixa participa en el accionariado tanto de Repsol como de Gas Natural, por tanto, si hay movimientos encaminados a alguna compra o fusión, algo, desde luego, tendrán que poder decir, digo yo) es tener un papel principal en un proceso que acaba de empezar y en el que la sociedad cotizada se ve como un jugador clave pero que no tiene prisa. Ya.

SOS, al mal tiempo, buena cara

A otra cosa... En SOS Cuétara están preocupados. Pero contentos. Dos de sus «productos estrella» están en aprietos. A pesar de que el sector en el que opera vive tiempos difíciles, por aquello de la crisis de los cereales -sobre todo, del arroz- y aquí, en España, por la polémica en torno a la partida de aceite de girasol contaminado procedente de Ucrania, la compañía no deja de estar de enhorabuena. O eso piensan algunos expertos.

Verán, se lo intento explicar tal cual me lo han explicado a su vez alguno de estos expertos en darle la vuelta a la tortilla a situaciones críticas. En cuanto a la situación del arroz, muchos de ustedes pensarán que precisamente la medida tomada por los grandes almacenes en Estados Unidos -por cierto, uno de los mercados prioritarios para la expansión de la compañía que preside Jesús Salazar- de racionar el arroz y los cereales nos trae a la memoria viejos tiempos de crisis. Aunque la situación no es tan trágica ni mucho menos como antaño, los expertos auguran un encarecimiento de este «alimento». ¿Quién se beneficia de esto? Claramente, las compañías del sector. Y, entre ellas, la española SOS. Pero ¿por qué el subidón en los precios? Fácil. Por un lado, por el descenso en la oferta debido a una continuada temporada mala de cosechas. Y, por otro, por el aumento de la producción de combustible, lo que ha llevado a algunos países emergentes a reducir sus exportaciones de forma drástica para garantizar su abastecimiento. Por tanto, suben los precios, las empresas ingresan más, y los beneficios se disparan.

En cuanto a las consecuencias de la reciente crisis del aceite de girasol provocada por una partida ucraniana contaminada de hidrocarburos, SOS también se podría ver beneficiada. ¿Por qué? Pues también fácil. La compañía es actualmente líder del sector aceitero. Y, al margen de haber garantizado en todo momento el abastecimiento de aceite de girasol, las dudas sembradas en los consumidores tras la alerta del Ministerio de Sanidad español, la están beneficiando con el cambio de tipo de aceite. De hecho, desde SOS aseguran que ya se está notando un incremento en el consumo de aceite de oliva, con precios superiores a los del girasol. ¿Tiempos de crisis? Todo lo contrario. No en vano, una nueva compra fuera de nuestras fronteras aún la tienen en la cabeza.