Tribuna abierta

La sangre de Europa

«El cristianismo revolucionó la ética de Occidente, soñando una sociedad de paz, fraternidad y bien común, por fin lograda con la Unión Europea»

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«Curiosa ironía de la naturaleza, capaz de sugerir una imagen de las más alta espiritualidad allí donde se extinguió la llama del espíritu», escribe Thomas Mann en el «Doktor Faustus» cuando el protagonista entrega su alma al Diablo, metáfora del pueblo alemán ante la Segunda Guerra Mundial. Cita aplicable hoy a una Europa empeñada en extinguir la llama del espíritu que la hizo nacer. Porque después de su fracasada Carta Magna, del Brexit (aunque Inglaterra nunca haya participado con corazón de los ideales que forjaron la unión de Europa) y de los actuales repartos de poder en sus organismos e instituciones, se reabren las heridas por las que se ha desangrado en la historia: los nacionalismos y los populismos.

Son

Alberto Gatón LasherasAlberto Gatón Lasheras