La revolución de los tranquilos

Telefónica es ya la «teleco» líder en Europa por beneficios, está entre las

POR AMANCIO FERNÁNDEZ
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Telefónica es ya la «teleco» líder en Europa por beneficios, está entre las cinco más grandes del mundo por capitalización y entre las mayores como operadora global, con casi 200 millones de clientes, más de 1,5 millones de accionistas y 225.000 empleados. Todo un salto logrado al estilo de César Alierta, paso a paso, sin carreras ni empujones, conseguido con la puede llamarse la «revolución del hombre tranquilo». Un estilo muy distinto al vivido en la convulsa era Villalonga. Estilos similares al de Alierta, también con calma y decisión a la vez, los hay en otras empresas españolas, desde la FCC de Esther Koplowitz a la Acerinox de Victoriano Muñoz. Hay otros estilos más fogosos, también con éxito, y hasta los que van alcanzan la cima en tiempo récord pilotando un bólido que muchas veces empezó siendo apenas un utilitario. De todo hay. Especialmente en sectores que continúan hirviendo, desde el energético al inmobiliario o la construcción. Todos ellos metidos en una endiablada carrera que requiere nervios de acero, pilotos expertos y bólidos rápidos pero seguros.

Rumbo a Italia

Pero Alierta y su equipo siguen fieles a su estilo. Incluida la posible entrada en Italia.Hay división de opiniones sobre la compra de una parte de Telecom Italia ofrecida por Pirelli, que también ha ofrecido su paquete en la operadora italiana a otros inversores. La actual dirección de TI no quiere ni oír hablar de Telefónica, pero su entrada con el 9% es muy probable. Como casi segura es la compra del total de la brasileña Vivo tras el apoyo de Alierta a Sonae en la opa que se ventila en Portugal Telecom. Compras que los analistas y el mercado, ahora con vientos favorables para la acción de Telefónica, deberían entender tras los excelentes retornos de otras compras, castigadas por ambos. Ahora saben de la bondad de adquirir O2 o Cesky. Un viaje a Italia al que podría acompañarle la Abertis de Salvador Alemany para retomar la compra de Autostrade. Ambos saben que allí hay que «oír y atender al Gobierno» de turno, sea el que sea, que allí siguen poniendo freno a los forasteros.

Hirviendo a borbotones

Como en el sector energético español que sigue hirviendo a borbotones y con nuevos atizadores que siguen echando leña al fuego. No pasa día sin que alguno de los personajes de moda- por su riqueza o sus inversiones- o alguna empresa de postín-preferentemente constructora o inmobiliaria- no salte al ruedo. Y lo que viene.

El hombre revelación

Ahora ha sido el hombre revelación de estos últimos meses Luis Portillo, que a su imperio actual-Colonial, Riofisa, el 15% de FCC- suma su entrada, particular de momento, en Iberdrola. Una Iberdrola en la que Ignacio Galán sigue jugando una partida a cara de perro con la ACS de Florentino Pérez, los March- rearmados y con ganas de protagonismo empresarial, y con Alberto Alcocer y Alberto Cortina- que esperan una pronta y buena resolución a sus cuitas judiciales. Seguirán en la partida unos y otros con todo su empeño y sus dineros, en una pelea, eso sí con sonrisas y fair play, por mandar en Iberdrola, si es que no llegan a un pacto, ahora difícil. Galán tocó a rebato y ha enviado invitaciones a muchos más de los que han dicho sí para entrar en Iberdrola- Alicia Koplowitz, Nicolás Osuna, Luis Portillo- y alguno más que acudirá en los próximos días, ávido de participar en esta eléctrica que se presume que será de las grandes y que además permanecerá española. Algo que alguno olvidan.

Va para largo

Una batalla que va para largo y que ha logrado ensombrecer por unos días la otra guerra, la de Endesa. Aunque parece que vuelven viejos tiempos como las peleas entre Rafael Miranda e Ignacio Galán, ahora por un quítame allá unos millones de euros de las cuentas.

Salomón y Caja Madrid

En esta guerra, inconclusa y dicen que preñada aún de sorpresas, suena una nueva propuesta- dicen que salomónica y sugerida -para Caja Madrid, que busca contentar, y hasta salvar el papel de todos- a sectores del PP, y al propio Miguel Blesa-. Caja Madrid vendería parte de su paquete, con buenas plusvalías, y se quedaría en Endesa con otro «para hacer patria».