La Tercera

Problemas sin solución

«Hay tres problemas serios y difíciles, pero ya están en proceso de mejora y nadie puede poner en duda que tendrán solución. Pensar lo contrario sería un signo de debilidad, de decaimiento, de flaqueza de ánimo y también de ignorancia. Aceptemos que no hay problemas sin solución. Entre otras cosas porque dejarían de ser problemas. Y apliquemos esta idea a la situación española que es bastante mejor de lo que se cree y lo que se dice»

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Anda la gente inquieta en el comienzo de un curso repleto de incertidumbres políticas y económicas, y merece la pena analizar esa inquietud. Partamos de una idea. Siempre vamos a convivir con problemas porque forman parte decisiva de la condición humana. Sin problemas no habría vida. Debemos por lo tanto concentrarnos en cuál sería la forma más inteligente de esa convivencia. Dicho esto, hay que añadir que es lógico inquietarse -nunca en exceso- por la acumulación de problemas. En la actualidad destacan tres: efectos negativos crecientes del cambio climático, invasión del populismo en la política con el consiguiente impacto en la calidad democrática y, por fin, el riesgo de una recesión económica generalizada que haría aún más visible el drama