El presidente «okupa»

Sánchez desocupó a Rajoy. Ocupa su cargo, su casa y se ocupa de su presupuesto... en breve, ¿desde Doñana?

María Jesús Pérez
MadridActualizado:

Pedro Sánchez es, desde el pasado 2 de junio, el presidente «okupa» del Gobierno español. Con la publicación en el BOE de su nombramiento ese día y tras ganar la moción de censura la jornada previa, desocupó literalmente a Mariano Rajoy de todas sus funciones y, digamos, de sus posesiones. Sánchez vive desde entonces ocupando el cargo de su antecesor, ocupando su casa en La Moncloa y ocupándose de la gestión de un presupuesto que ha hecho suyo aunque quiera destrozarlo a decretazo limpio y/o con ocurrencias varias que no prosperarán por falta de los apoyos necesarios.

A diferencia de lo que ocurre después de unas elecciones por la vía natural y lógica, la llegada del «okupa» presidencial no modificó inicialmente la composición pero sí el reparto de los escaños en el hemiciclo, con un cambio radical en la bancada azul. Hasta ese fatídico viernes en el que se auguraba un nuevo inquilino en Moncloa, Rajoy se sentaba a la derecha de la Presidencia en el Congreso, en el lugar ocupado otrora por los presidentes de Ejecutivos de centro-derecha como Suárez, Calvo-Sotelo o Aznar. Desde el martes en el que se celebró el primer pleno de la Cámara tras la toma de posesión del nuevo Gobierno, Sánchez se sienta justo en el otro extremo, a la izquierda de Presidencia. Su sorpresiva, y sorprendente, ocupación obligó a los operarios de mantenimiento del Congreso a acondicionar el espacio azul de los catorce asientos que tenía el Gobierno Rajoy –13 ministros más el presidente– a los 18 escaños, el de Sánchez y sus 17 ministros. ¡A lo grande!

Desde ese mismo día, además, se ocupó de la gestión de unas cuentas que despreció hasta la saciedad en su calidad de «opositor» (¿que parte del «no es no» a sus presupuestos no entiende, Sr. Rajoy?) hasta el punto de hacerlas suyas. Eso sí, intentando convencer a los ciudadanos de que con sus retoques volveríamos a disfrutar del famoso Estado del Bienestar español. ¡Pamplinas! La solución para recaudar más y cubrir su política «okupa» del gasto –regateando a Bruselas–, no es subir impuestos o inventarlos, porque sí o sí penaliza a familias y empresas, a pesar de venderlo como castigo «solo» al rico. De acuerdo con el nuevo gurú económico del PP, Daniel Lacalle, la lógica incluye bajar el IRPF, simplificar tramos, bajar sociedades y atraer empresas tecnológicas diseñando una fiscalidad atractiva, apoyando a autónomos, pymes, familias y creadores de empleo. ¡Eso sí sería preocuparse y ocuparse de las cuentas de todos los españoles!

Algo que debería reflexionar desde su nuevo retiro vacacional. Al más puro estilo felipista, pero sin el «okupa» como «alias». En el Palacio de Marismillas, en Doñana. Con una diferencia sustancial: a Felipe González le avalaban, en 1982, sus 202 diputados, frente a unos pobres 82 diputados que ostenta Sánchez, el «okupa».

María Jesús PérezMaría Jesús PérezRedactora jefeMaría Jesús Pérez