El policía es tu amigo

Por LUIS IGNACIO PARADA
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LO sabía todo el mundo pero hasta ayer no saltó el escándalo. Los desactivadores de explosivos de la Ertzaintza han denunciado que el Departamento de Interior del Gobierno Vasco les oculta. Los registros de pisos francos de ETA proporcionarían, según ellos, datos sobre nuevos explosivos, detonantes, mandos a distancia y nuevas formas de actuar. Es cierto, como lo demuestra el atentado de octubre pasado en Madrid cuando la banda terrorista empleó explosivos que no pudieron detectar los perros al servicio de las Fuerzas de Seguridad. No es la primera vez que se produce una denuncia de este tipo. Tampoco cabe negar una cierta descoordinación por celos y competencias en algunas recientes operaciones antiterroristas. En diciembre del año pasado la Policía dificultó la acción de la Guardia Civil en Pamplona, lo que permitió la huida de un terrorista que transportaba armas a Francia. Una situación parecida se produjo en Andalucía en marzo de 1998, cuando la Guardia Civil entorpeció una operación policial. Hace cuatro años, el secretario de Estado para la Seguridad tuvo que intervenir para que la Policía Nacional entregara a la Guardia Civil a dos etarras franceses. Otras situaciones tensas se han vivido recientemente con la participación en los hechos de policías municipales y agentes de seguridad privados.

En todos los colegios del mundo se enseña a los niños que «el policía es tu amigo». Parece que los únicos empeñados en negarlo son algunos políticos de quienes dependen la seguridad, la información y la adecuada remuneración de las Fuerzas de Seguridad, los responsables de las cargas de policías nacionales contra municipales, y quienes provocan y convocan manifestaciones como la de este fin de semana en Madrid.