Paso cambiado en Europa y América

Por JUAN PEDRO QUIÑONERO
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La diplomacia gubernamental parece trabajar en dirección inversa a los intereses económicos nacionales: aislada en Europa y con alianzas ideológicas en el cono sur americano, cuando los empresarios españoles son hostigados en América y se repliegan parcialmente en la UE.

Financial Times subraya la importancia estratégica del caso Agbar, que «compensa» su repliegue americano, víctima de las presiones ideológicas y populistas, crecientes, con el «asalto» a posiciones europeas. Desde América, el tono de voz de la prensa «progresista» da una idea muy gráfica de la evolución en curso. En México, por ejemplo, La Jornada publica un largo informe que titula: «Las multinacionales explotan a los trabajadores americanos y no fomentan el crecimiento». Sentada tal convicción, La Jornada enumera una larga relación de empresas «explotadoras», entre las que se encuentran Endesa, Iberdrola, BBVA, Santander y Repsol. En Caracas, El Universal lleva varias semanas hablando de las tribulaciones de los propietarios españoles hostiados por el Gobierno de Hugo Chávez, cuyo ministro de la Defensa, según El Universal, anuncia que «militares venezolanos supervisarán la construcción de buques y aviones en España».

En ese marco, en Bruselas, Café Babel hace este análisis de la diplomacia gubernamental: «Zapatero lleva dos años oficiando de equilibrista en Europa. Sólo habla español, está falto del aura de los grandes líderes y se estanca en las dificultades europeas (...) Las afinidades personales y los acuerdos políticos entre Zapatero y los líderes de la izquierda nacionalista iberoamericana irritan profundamente en Washington». En la estela de ese aislamiento diplomático, el Herald Tribune publica un análisis de la coyuntura diplomática de la UE, dominada por la personalidad de Angela Merkel, en los antípodas de Zapatero: alejamiento de todos los populismos y aproximación muy profunda hacia EE.UU. Como síntoma de marcha con el paso cambiado, en Europa, el Herald Tribune cita en otro artículo el problema de Endesa, víctima del intervencionismo político.

En Londres, el Times y el Daily Telegraph descubren el Mediterráneo: Mallorca también puede ser un excelente refugio temporal para estafadores de los más altos vuelos, como es el caso de Michal Brown, el millonario donante del Partido Liberal inglés, que hizo sustanciosos negocios negros desde su fabulosa finca mallorquina, en la sierra de la Tramontana.