Las palabras de la tribu

En el intento de oscurecer el sentido más puro de ciertas palabras hay (aunque los furiosos o posesos no lo sepan) odio teológico

Juan Manuel de Prada
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Muchos lectores y amigos queridos me preguntan por qué razón me inmolo, defendiendo el concepto genuino de «nación», que mucha gente obcecada ya no puede comprender, intoxicada por las distorsiones modernas. A ellos dedico este artículo.

La misión de un escritor es, como nos enseña Mallarmé en su célebre poema ante la tumba de Poe, «dar sentido más puro a las palabras de la tribu». Cuando dejamos que ese sentido puro sea oscurecido hemos brindado la victoria al enemigo. Cuando era niño, me sorprendía mucho que los curas cursis llamasen a las hostias «pan eucarístico», «formas consagradas» y otras expresiones relamidas, dejando que los enemigos de la fe impusieran entretanto la acepción malsonante. Así, con el paso del tiempo, se

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