Paisaje después del «hipotecazo»

El gran perdedor de esta crisis es el Supremo. Lesmes deja como legado un severo daño reputacional y un cisma interno

Ignacio Camacho
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El Gobierno.- A Sánchez se le ha aparecido el genio de la lámpara sin tener que frotarla. La sentencia le ha concedido tres deseos. 1. No tocar el déficit, que hubiese aumentado en medio punto de haber tenido el Estado que devolver (a través de las haciendas autonómicas) el dinero en litigio. 2. Le devuelve la iniciativa política a través de un asunto hipersensible que es, desde el comienzo de la crisis, la gasolina del populismo. Ayer se le pasó de golpe su alergia comunicativa e improvisó una rueda de prensa para explotar la oportunidad, sin conocer siquiera la letra del pronunciamiento judicial. Y 3. Le permite aparecer como el salvador de los hipotecados, el que va a obligar por

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