Otro accidente

Actualizado:

La carretera se cobró ayer cinco nuevas vidas en otro accidente de autocar a la altura de la localidad de Santa Cruz de Mudela, en Ciudad Real. Están todavía muy recientes en la mente de los españoles las terribles cifras de la Semana Santa y mañana habrá, seguramente, que lamentar un dramático «puente» del Primero de mayo. Acogemos ya con demasiada naturalidad estos balances, estamos demasiado acostumbrados a escucharlos y olvidamos sus trágicas consecuencias personales y familiares. Una conformidad que no puede en absoluto contagiarse a las autoridades, obligadas a poner todos los medios para cumplir la «misión imposible» de dejar a cero el casillero de las muertes en carretera.

En lo que va de año, han sido ya tres los accidentes sufridos por autocares, con diecisiete víctimas mortales. A pesar de que las estadísticas señalan que son el medio de transporte más seguro, estos vehículos reúnen, por sus características técnicas y por las condiciones en que suelen realizar sus desplazamientos, especiales factores de riesgo. Seguramente sólo ha sido la fatalidad la que ha reunido las tres tragedias en tan escasas fechas, pero es evidente que la resignación no puede ser la respuesta oficial: la vigilancia del parque automovilístico y el cumplimiento de la normativa en lo referente al descanso de los conductores o en cuanto a la velocidad pueden, seguro, ayudar a evitar otro accidente.