El contrapunto

Otra retirada vergonzosa

Sánchez menoscaba con vileza el prestigio de nuestra Armada para satisfacer sus mezquinos fines electoralistas

Isabel San Sebastián
Actualizado:

Conocí personalmente a uno de los miembros del destacamento retirado súbitamente de Irak, por orden de José Luis Rodríguez Zapatero, en abril de 2004. Un agente de la Guardia Civil desplegado en aquella misión, con el cual conservo una buena amistad. Le interpelé en un aeropuerto cuando él regresaba a casa, después de oírle hablar al teléfono de la profunda vergüenza que había sentido al dejar abandonados a sus compañeros estadounidenses de la noche a la mañana. Entablamos conversación y así supe de sus labios el alcance de la rabia, la impotencia y la humillación sufrida por todos los integrantes de su grupo ante las miradas cargadas de reproche de los que permanecían en su puesto, expuestos a un mayor

Isabel San SebastiánIsabel San SebastiánArticulista de OpiniónIsabel San Sebastián