En primera fila

No es país para superdotados

España solo detecta al 13 por ciento de los alumnos con altas capacidades y ni siquiera ofrece medidas a la mitad de ellos

Ana I. Sánchez
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En el libro «Los físicos cuánticos», William Crooper narra cómo un profesor le dijo a Albert Einstein que nunca llegaría a nada. El genio de la física se aburría en el instituto y tenía una conducta irrespetuosa, así que le acabaron invitando a que dejara los estudios. Einstein contó después que los corsés académicos le llevaron a sentir desagrado hacia los problemas científicos. Durante todo un año. «Es un milagro que los métodos modernos de instrucción no hayan estrangulado por completo la santa curiosidad de la investigación», denunciaba. Hoy, cuando el mundo entero celebra la visión de uno de sus descubrimientos, el agujero negro, surge la pregunta de qué más sabríamos si aquel genio se hubiera dedicado a investigar durante

Ana I. SánchezAna I. SánchezRedactoraAna I. Sánchez