NO ESTÁN TODOS LOS QUE SON

Por Horacio VÁZQUEZ-RIAL
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LA lista de Forbes sería curiosa si no produjera cierta repugnancia. No porque la riqueza en sí misma sea rechazable: entre los 587 nombres de personas que poseen más de mil millones de dólares, se encuentran muchas fortunas bien habidas y que hasta pueden enorgullecernos vicariamente, como la de Amancio Ortega -una prueba del desarrollo español- o la de J. K. Rowling -que ha hecho felices a millones de niños y no tan niños-. El problema empieza en otro nivel: en los 25.000 millones de dólares del rey Fahd de Arabia Saudí, al frente de un país enormemente rico y un pueblo enormemente pobre, en dinero y en libertades; en el subgrupo de los ricos en prisión, como los magnates rusos del petróleo que deben su éxito a la profunda corrupción del régimen soviético al que heredaron oportunamente; en los que no figuran en la lista porque tienen sus dineros a nombre de testaferros o repartidos en cuentas numeradas de familiares, como es el caso de algún ex presidente de Hispanoamérica, cuestionado por la justicia pero aún en libertad y en pleno disfrute de euros ajenos; en el recuadro en que la revista estadounidense sitúa a personajes como Fidel Castro o Yaser Arafat, atribuyéndole 150 millones de dólares al primero y 200 al segundo. Ese recuadro sugiere que Forbes no puede dejar de mencionarlos en su nómina, porque merecerían estar en ella, y que no posee los datos comprobables imprescindibles para incluirlos. Esto, poco después del escándalo de desvíos de fondos de ayuda a Palestina a una cuenta de la esposa de Arafat en Francia (9 millones de euros) y en pleno conflicto del rais con su propia gente por el régimen de pago de sus fuerzas de seguridad. En cuanto a Castro, se mencionan sus ingresos anuales por la exportación de ron, pero nada se puede decir de su papel en el narcotráfico o en el lavado de dinero terrorista. El mexicano Carlos Slim, que sí está en la lista de los cuantificables, posee 13.900 millones de dólares y la amistad de Felipe González, que le acompaña a visitar presidentes.