Nana de la agonía

El cáncer ha concomido su futuro, ha devorado su infancia y ha destapado mis miserias

Alberto García Reyes
Actualizado:

Cuánto miedo a la muerte y al final, cuando llega, pasa rauda y salvaje. En este pasillo del hospital por el que trato de llegar hasta la versión más abusiva de ella huele a plastilina. Las cabezas rapadas a medio metro de altura abocetan un paisaje acerbo. La vista escuece. Pesan los pies. Las dudas, que siempre son oportunistas, se engríen. He entrado con la intención de ayudar y estoy pidiendo auxilio. Ahí fuera, en cualquier calle, en cualquier rutina, el sintonizador de la vida nos busca problemas asequibles, contratiempos de ocasión, gangas de insomnios. Politiqueos baratos que disfrazamos de cataclismos. Pero aquí dentro el dial pierde todos los canales dedicados a estas hecatombes cotidianas y sólo se escucha de

Alberto García ReyesAlberto García ReyesArticulista de OpiniónAlberto García Reyes