UN MUSEO CON BUENA ESTRELLA

Por Carmen GIMÉNEZ. Directora del Museo Picasso de Málaga
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EMOCIONANTE, a todos los niveles, fue el día de ayer. El nuevo Museo Picasso de Málaga no era un museo más, y ayer la ciudad que lo acoge demostró que siempre será único y especial. Málaga se ha volcado, está feliz porque Picasso vuelve a casa. Es algo que ayer se palpaba. Además, Christine Picasso, que es quien ha creado todo esto, junto a Bernard, se ha contagiado de esa euforia. A pesar de la lluvia, la gente gritaba su nombre por las calles, la llamaba con mucho cariño, reconociendo su generosidad, su papel en esta historia. Toda la familia Picasso ha quedado muy impresionada.

Y qué decir de los Reyes, que han visitado el museo de una forma tan relajada y que han sabido acrisolar la alegría que imperaba en Málaga con su inestimable presencia. El Museo nace con muy buena estrella.

Acompañándonos estuvieron también directores de los más importantes museos de todo el mundo -Antonova del Pushkin, Thomas Krens del Guggenheim, Nicholas Serota de la Tate Gallery, los directores de los grandes centros picassianos de París y Barcelona-, también los grandes especialistas en el artista, y otras muchas figuras, desde Antonio Banderas y Melanie Griffith a Ian Gibson o Jeremy Irons, que vino en su moto. Todos nos trajeron su alegría. Ha sido fantástico ver el museo lleno de gente, con el público en sus salas está muy bonito, cobra otra dimensión, toma su verdadera realidad. Después de trabajar tanto con el edificio imaginado y luego cerrado, ¡hemos abierto el museo!

Finalmente, queda un deseo, reposando al fondo de tanta alegría, un deseo de perduración muy especial: que este niño recién nacido guarde para siempre el espíritu con el que hoy ha empezado a vivir. Que la alegría de Málaga nunca nos falte, que se cuele en nuestras salas y sostenga tanta luz y tanta felicidad.