Sara Rojo
La Tercera

Miseria del guerracivilismo

«Como cada presidente, Sánchez podría haber tenido sus retos, aun con sus 84 diputados y sin ganar unas elecciones. Como consolidar y prolongar la recuperación intentando sacar a la economía española de la crisis de deuda que nos condiciona. Más allá de su señuelo político con Franco y el Valle de los Caídos como mero instrumento de política económica y electoral»

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El Gobierno prepara la retirada envuelto en su búnker con la macabra bandera del guerracivilismo. Conspicuos viajes a Francia para visitar las tumbas de antiguos exiliados -que ya podrían estar en España- para llamar más la atención en el extranjero y de los compradores de nuestra deuda pública de la debilidad institucional que genera eso que hemos llamado «economía del guerracivilismo». Es decir, todo ese conjunto de «inputs» o insumos materiales e inmateriales que derivados de la guerra civil trata de obtener réditos diversos de la retrotracción del propio entorno y tensión social que provocó dicha confrontación fratricida.

Una alternativa recurrente, escapista, a la de intentar solucionar los problemas reales de la economía española, actuando como cortina de humo divisiva