Miniguerra mundial aquí al lado

Ángel Exposito
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El teatro de operaciones que supone el territorio de Siria es el escenario de una miniguerra mundial. En la orilla oriental de nuestro Mediterráneo. A saber... El régimen de Bashar al Assad, junto a Rusia e Irán, frente a los rebeldes sirios que, a su vez, se dividen en tres. Un todos contra todos a los que se unen las bolsas de Daesh que aún se dispersan por la frontera con Irak.

Pero la cosa se complica. Al norte de Siria, Turquía mantiene una batalla total contra los kurdos. Mientras, al sur, Israel vigila desde los Altos del Golán, y al Este, Irak se reconstruye con equilibrios milimétricos.

Desde anoche, los hasta ahora actores secundarios de nuestra parte del mundo han saltado a escena: Estados Unidos, Reino Unido y Francia se han decidido a atacar al régimen de Al Assad. Y lo han hecho tras «muuuchos» años de desidia hacia un Oriente Medio donde Irán y Rusia han ido ganando terreno e influencia. A sus anchas.

El ataque es un aviso a navegantes. Más allá del postureo ruso y de las absurdas imágenes del presidente sirio haciendo como que trabaja, esta parte del mundo les ha dicho que ya vale. Y seamos sinceros: el ataque con armas químicas del pasado fin de semana ha sido la excusa perfecta.

La duda es... ¿Y ahora qué? Porque Bashar al Assad, con toda seguridad, seguirá en su trono apuntalado por Rusia y los ayatolás, pero la región es mucho más grande. Y Arabia Saudí no soporta la expansión chiíta y los israelíes tampoco. Atentos pues al posible eje Teherán-Bagdad-Damasco-Beirut.

Y en ese marco imposible hay que introducir el ataque de la madrugada del sábado. Un ataque importante y extremadamente medido para tomar posición. Tarde y mal... pero se trata de posicionarse en una miniguerra mundial en pleno siglo XXI.

Haríamos bien en España -aunque fuera por egoísmo- en mirar hacia esa guerra. Por nuestros intereses, por nuestra posición geográfica y porque ya estamos ahí al lado... en Irak, en Líbano y en el mar.

PD: Personalmente, siento una doble vergüenza ante esta nueva fase de la guerra de Siria. Por un lado prestamos ahora atención, cuando hemos despreciado y olvidado absolutamente a millones de muertos y refugiados sirios desde hace años. Y por otro, no soporto nuestro propio cinismo. Una guerra total en nuestro Mediterráneo, y aquí, a vueltas con el «procés», el máster y el calendario electoral.

Ángel ExpositoÁngel ExpositoArticulista de OpiniónÁngel Exposito