Memorable Fiscalía del Estado

Los fiscales Zaragoza y Cadena fueron más allá del tecnicismo acusatorio y elaboraron un discurso de principios y valores democráticos

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Si las primeras intervenciones de los abogados defensores de los acusados en el juicio por el «procés» transmitieron un mensaje de resignación por lo que consideran una condena inevitable, los alegatos iniciales de los dos representantes del Ministerio Fiscal, Javier Zaragoza y Fidel Cadena, sonaron a veredicto inapelable de culpabilidad. La última palabra sobre las acusaciones corresponde a siete magistrados que cargan con el peso del Estado de Derecho, pero sea cual sea el resultado de su sentencia, el Ministerio Fiscal rubricó ayer una memorable defensa de la Constitución y de la democracia. Zaragoza y Cadena, con estilos diferentes pero con igual profundidad, y en equipo con los fiscales Jaime Moreno y Consuelo Madrigal, hicieron honor al designio constitucional del Ministerio Fiscal como defensor de la legalidad. La Fiscalía impulsó el proceso penal contra los golpistas con dos querellas históricas firmadas por el fallecido José Manuel Maza, escrupulosamente respetadas por la actual fiscal general, María José Segarra. La Fiscalía también vertebró toda la fase de instrucción, dotando a la investigación de la solvencia necesaria para los posteriores procesamientos de los responsables del golpe secesionista; y ha garantizado al tribunal presidido por Manuel Marchena la propuesta de una acusación por rebelión y otros delitos sostenida en un relato contundente de los hechos y en unas calificaciones jurídicas irreprochables.

Sin embargo, los fiscales Zaragoza y Cadena fueron más allá del tecnicismo acusatorio y elaboraron un discurso de principios y valores democráticos. La vía penal se presentó ayer, en boca de los fiscales, como la más legítima y necesaria -no única- opción del Estado para hacer frente a una agresión sin precedentes contra el valor supremo de la democracia, que es la convivencia pacífica bajo el imperio de la ley.