Manifestación feminista con reivindicaciones en contra de la brecha salarial en La Coruña
Manifestación feminista con reivindicaciones en contra de la brecha salarial en La Coruña - EFE
Editorial ABC0

Medidas contra la brecha salarial

Aunque el plan del Gobierno está bien orientado en términos generales, falla a la hora de abordar un punto crucial: la cuestión de la maternidad

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Las mujeres han protagonizado un histórico avance tanto a nivel económico como social a lo largo de las últimas décadas en el mundo desarrollado, y muy especialmente en España, tras alcanzarse la plena equiparación de derechos y libertades con el hombre. Sin embargo, si bien es cierto que la ley establece la igualdad entre ambos sexos, todavía quedan importantes tareas pendientes por hacer para lograr una igualdad real en la práctica. La menor participación de la mujer en el mercado de trabajo, su escasa presencia en puestos directivos, el hecho de que dispongan de menos oportunidades a la hora de desarrollar su carrera profesional o la brecha salarial que sigue existiendo en comparación con sus compañeros varones son injusticias que es preciso atajar mediante el desarrollo de nuevas herramientas legislativas. De ahí que el plan que está negociando el Gobierno con los agentes sociales para garantizar la igualdad retributiva constituya un paso relevante en la buena dirección, aunque no aborde como debería el factor de la maternidad, clave para entender la existencia de dichas diferencias.

En concreto, las trabajadoras cobran un 14,9 por ciento menos por hora que los hombres en el caso de España, un porcentaje inferior a la media que presenta la UE (16,3), pero que resulta del todo injustificable. El proyecto que pretende aprobar el Ministerio de Empleo contiene más de veinte medidas que ayudarán a combatir la discriminación laboral que sufren las mujeres en determinados ámbitos. En primer lugar, se dotará de transparencia a las políticas retributivas mediante la realización de auditorías en las compañías de más de 250 trabajadores y la posibilidad de que los sindicatos tengan acceso a la información salarial desglosada por sexos y categorías. Asimismo, entre otros elementos, se reforzará el papel que juegan los convenios colectivos a la hora de diseñar y poner en práctica planes de igualdad en el seno de las empresas, se incrementarán y mejorarán las inspecciones laborales en esta materia y se articularán nuevos mecanismos para garantizar que hombres y mujeres cobren lo mismo a igual trabajo. Y todo ello fijando, además, elevadas multas para asegurar su cumplimiento.

Aunque en algunos aspectos peca de buenista y en otros de elevado intervencionismo, el plan está bien orientado, pero falla en un punto crucial, pues pasa de puntillas sobre la cuestión de la maternidad. El hecho de ser madre es lo que explica, en gran medida, la menor tasa de ocupación de las mujeres, su mayor peso en trabajos a tiempo parcial, las dificultades en su ascenso profesional y la propia brecha salarial. Urge poner en marcha una verdadera y eficaz estrategia enfocada en la familia, tanto para facilitar la conciliación laboral como para fomentar la natalidad y, de este modo, afrontar la crisis demográfica. La brecha continuará mientras estas políticas no sean prioritarias.