Tribuna abierta

El maestro Dadá viaja al neolítico orensano

«Arrabal ya está pensando en una nueva obra teatral, pues cada poco pregunta: ¿cómo va el proyecto? La ciencia lo apasiona»

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Era de madrugada y la luz de la moto Guzzi alumbraba la pequeñita carretera de los fríos montes de Osera. Daniel iba en el asiento trasero agarrado a José, un hombre que había atravesado todas las carnicerías del siglo XX. Los dos grandes monstruos: el Nacionalsocialismo y el Comunismo. No sé cómo aún estaba vivo, pero ahí estaba. Curvas y más curvas en medio de la oscuridad y el viento cortaba las mejilllas imberbes de Daniel. En la entrada del pueblo vieron a un hombre con una antorcha en la mano que hacía señales. Al entrar en la cuadra estaba una vaca con la matriz fuera. Hablando un lenguaje único en el mundo, José dijo que trajeran un trapo grande

José Rivela RivelaJosé Rivela Rivela