Las «madrasas» del separatismo catalán

En Cataluña, el control nacionalista sobre el sistema educativo ha sido determinante para lanzar a la sociedad al proceso independentista

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La historia que narra hoy en ABC Lourdes Palma es la crónica de una derrota: la del bilingüismo en Cataluña. Palma es una maestra que reaccionó contra el adoctrinamiento nacionalista en la educación catalana, a costa de sufrir el acoso intolerable de la dirección y del claustro del colegio en el que estaba destinada. Su sacrificio es una lección para quienes niegan que el sistema educativo catalán es el semillero del separatismo y también para quienes han consentido el incumplimiento de las leyes y las sentencias judiciales que exigían respetar el castellano como lengua vehicular. Lo que cuenta esta maestra es una indignidad para el Estado, que ha consentido una auténtica purga del castellano en la escuela catalana. Como todo es susceptible de empeorar, el Gobierno de Sánchez va a rematar esta dejación del Estado con una reforma educativa que dejará definitivamente en manos del nacionalismo catalán la cuestión lingüística. La inconcebible cooperación del socialismo con el separatismo adorna de nuevo el paradigma de la izquierda consistente en propiciar todo aquello que rompe el principio de igualdad entre los españoles. Si algo une en derechos y obligaciones a los ciudadanos es pertenecer a una misma nación y hablar el mismo idioma en todo el territorio nacional. Si alguna vez hubo en España una izquierda igualitarista, ya no queda nada y ha sido sustituida por una progresía que se encandila con un nacionalismo medievalista y predemocrático, anclado en el Antiguo Régimen.

En Cataluña, el control nacionalista sobre el sistema educativo ha sido determinante para lanzar a la sociedad al proceso independentista. Fracasada la intentona golpista, el caldo de cultivo sigue intacto. Por eso, el próximo 155 -que lo habrá- no podrá aplicarse sin entrar a fondo en la red educativa catalana, transformada en las «madrasas» de los talibanes separatistas.