La Tercera

Lecciones sobre decadencia cultural

«Ningún proceso de integración, como lo es la Unión Europea o lo pudo ser el Tratado de Libre Comercio, está actualmente a salvo. Los nacionalismos confían en el caos como pieza de afirmación y consolidación política y los más extraños y poderosos socios se están conformando contra los proyectos de integración»

José María Lancho
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Construido como el reverso de Babel, la torre de la que derivaron todas las lenguas, el muro de la vergüenza, sobre México, tiene un propósito más que bíblico: una sola lengua y una sola cultura, ¿quién distinguirá en una idea semejante lo teológico de lo político? Enmendar a los dioses es el sentido último de todos los imperios, el momento en que el crecimiento sólo puede ser imaginario, el momento en que las empresas sociales y políticas de un pueblo se imponen a sus condiciones morales, y la necesidad de victoria no responde a la necesidad de progreso. España vivió condiciones parecidas hace tres siglos.

Si la muralla china necesitó al menos 13 dinastías, el muro de la vergüenza no