La Tercera

Lecciones sobre decadencia cultural

«Ningún proceso de integración, como lo es la Unión Europea o lo pudo ser el Tratado de Libre Comercio, está actualmente a salvo. Los nacionalismos confían en el caos como pieza de afirmación y consolidación política y los más extraños y poderosos socios se están conformando contra los proyectos de integración»

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Construido como el reverso de Babel, la torre de la que derivaron todas las lenguas, el muro de la vergüenza, sobre México, tiene un propósito más que bíblico: una sola lengua y una sola cultura, ¿quién distinguirá en una idea semejante lo teológico de lo político? Enmendar a los dioses es el sentido último de todos los imperios, el momento en que el crecimiento sólo puede ser imaginario, el momento en que las empresas sociales y políticas de un pueblo se imponen a sus condiciones morales, y la necesidad de victoria no responde a la necesidad de progreso. España vivió condiciones parecidas hace tres siglos.

Si la muralla china necesitó al menos 13 dinastías, el muro de la vergüenza no