«Justicia universal»... hasta para Llarena

El afán de universalizar las cosas del Estado del llamado «Gobierno bonito» nos señala el perfil jactancioso y pedantuelo que Sánchez ha dado a su acción política

Álvaro Martínez
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El afán de universalizar las cosas del Estado del llamado «Gobierno bonito» nos señala el perfil jactancioso y pedantuelo que Sánchez ha dado a su acción política. Ese nuevo propósito universalizador supera incluso el alcance de otras presuntas gestas socialistas, como aquel asombroso «acontecimiento planetario» que nos anunció Pajín cuando Zapatero se reuniese con Obama y que luego no salió como tenía que salir porque el protagonismo de la foto se lo llevaron las niñas góticas. Ahora no es el planeta, no, es el mismísimo universo el que se conmueve cuando gobiernan los socialistas.

Así, tras anunciar que se volvería a la «Sanidad universal», ahora se propone rescatar la «Justicia universal». Y para ello, la ministra de Justicia, Dolores Delgado, ha creado un comité asesor para buscar la mejor fórmula de implantarla en nuestra legislación. De clara inspiración garzoniana, tiene el comité un elenco de juristas muy «plural». Veamos. Está el juez José Ricardo de Prada, que formó parte del tribunal que condenó al PP en la Gürtel y que puso especial énfasis en que en la sentencia constase que «habría creado un sistema de corrupción institucional». De Prada también se hizo muy popular un día que daba una conferencia en Tolosa y dijo que en España las Fuerzas de Seguridad «han practicado la tortura a los detenidos de manera clara». Regocijo en el mundo etarra.

Está Manuel Ollé, profesor de Derecho Internacional y abogado de Julen Goikoetxea, uno de los condenados por apalizar a los guardias civiles de Alsasua. Fue condenado a nueve años pese a que Ollé pedía su absolución, chasco idéntico al que se llevó cuando en 2016 pidió inútilmente al Supremo la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos. El escrito venía confirmado por el exjuez Baltasar Garzón, expulsado de la carrera por prevaricador y hoy abogado de Julian Assange, que lleva el hombre más de seis años sin poder salir de la embajada de Ecuador en Londres. A veces, la defensa se le encasquilla a uno y no hay manera...

Está asimismo en el comité Manuel M. Vergara, también profesor y asesor de la Fundación Baltasar Garzón, que vuelve a aparecer, elípticamente, en el elenco elegido, que cierra el catedrático chileno Hernán Hormazábal, que ha firmado artículos y compartido múltiples conferencias con... ¡Garzón!

Visto con perspectiva, es curioso que cuando la ministra Delgado se proponía «universalizar la Justicia» al único que parece que iba a dejar fuera era a Llarena. Menos mal que la hicieron rectificar y este juez ya entra también en el universo.

Álvaro MartínezÁlvaro MartínezRedactor jefeÁlvaro Martínez