Un Jacobeo cultural de raíz religiosa

Por ALFREDO AYCART
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No puede contemplarse la peregrinación al templo del Apóstol, en Compostela, sin resaltar su hondo sentido religioso, de la misma forma que no podría entenderse el actual auge del Camino -sólo comparable a las masivas peregrinaciones del medievo- sin la proyección añadida por una programación de exposiciones, conciertos y conferencias que convertirá a la Comunidad gallega en referente cultural europeo durante todo 2004, al extender en sentido positivo el protagonismo adquirido por Galicia el pasado año como consecuencia de la catástrofe provocada por el hundimiento del «Prestige».

Santiago -toda Galicia- acogerá este año a estrellas de la ópera de la talla de Pavarotti; mitos del pop del calibre de Bob Dylan, Paul McCartney, Sting o David Bowie y a la obra de los impresionistas procedente de todos los museos de Europa en la exposición programada en el Centro Gallego de Arte Contemporáneo, entre los más de 3.000 actos preparados ya por el ejecutivo autónomo. Pero también vivirá el constante fluir de miles de peregrinos para acceder a la catedral de Santiago por la Puerta Santa, enmarcada por las figuras de los apóstoles realizadas por el taller del Maestro Mateo, en un constante reguero de fervor.

Religión y Cultura son, al margen de polémicas artificiales, los dos pilares sobre los que se sustenta la celebración del Año Santo, nada nuevo si se recuerda que, en el pasado, el lento transcurrir de los viajeros marcó la expansión arquitectónica que ahora configura el principal patrimonio cultural de las ciudades del Camino.