Irán, una obsesión estadounidense

«Los diez años de guerra entre Irak e Irán en la década de 1980 mataron a un millón de personas sin un gramo de uranio. Debemos considerar que la búsqueda de armas nucleares por parte de Irán es, ante todo, una forma de protegerse, de garantizar el statu quo en sus fronteras»

Guy Sorman
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Un recuerdo personal: hace unos cuantos años, Jacques Chirac, entonces presidente de la República Francesa, declaraba ante algunos diplomáticos: «¿La bomba iraní? ¿Y qué?». El presidente francés y muchos otros dirigentes europeos nunca han compartido la histeria estadounidense respecto a los proyectos nucleares de Irán. En el fondo, otros gobiernos menos racionales que el de Teherán, en concreto el de Pakistán, poseen armas nucleares, igual que Israel, India y China. ¿Deberíamos temer a Irán más que a China o Pakistán?

Recordemos que, aparte del uso que le dieron los estadounidenses en 1945, las bombas nucleares solo se han empleado como elemento disuasorio. En cambio, las armas convencionales, que escapan a todo control internacional, han destruido desde 1945 a pueblos enteros

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