Institución Libre de Enseñanza y Educación para la Ciudadanía

Con frecuencia se invoca a la Institución Libre de Enseñanza y a sus fundadores para apoyar la política educativa del Gobierno y, especialmente, la implantación de la asignatura Educación para la

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Con frecuencia se invoca a la Institución Libre de Enseñanza y a sus fundadores para apoyar la política educativa del Gobierno y, especialmente, la implantación de la asignatura Educación para la Ciudadanía. La Institución Libre de Enseñanza fue una creación del siglo XIX que nació como una iniciativa libre, no estatal. Es más, en el origen de esta institución está la reacción de algunos profesores (Giner de los Ríos, Azcárate, Salmerón...), que abandonan la Universidad ante las injerencias del Estado, que les había privado de sus cátedras en los tiempos de la famosa «cuestión universitaria» precisamente por defender la libertad de enseñanza y de conciencia. Es triste constatar que el socialismo español, que se considera heredero del espíritu de la Institución, ha abandonado el adjetivo «Libre» de la misma. En efecto, desde que alcanzó el poder ha intentado imponer a todos una cierta visión de la realidad y un determinado modelo educativo. Durante largos años la Institución Libre de Enseñanza gastó energía, tiempo e ilusión sin pretender que su educación pasara por la hegemonía del Estado. Sin embargo, hoy ¿dónde está el socialismo que educa? ¿Dónde crea colegios arriesgando tiempo, ilusión y dinero? ¿Dónde toma una iniciativa como la de la Institución Libre de Enseñanza?

La asignatura Educación para la Ciudadanía es otro ejemplo de esta tendencia estatalista a confundir la propuesta educativa (paciente, creativa, apasionada) con la imposición de un determinado modelo de instrucción. Este Gobierno ha perdido una magnifica oportunidad de abrir un diálogo con todos los sujetos sociales implicados en la educación (¡todos!) para elaborar una asignatura que pudiera responder a los retos y preocupaciones de nuestra sociedad.

Ignacio Carbajosa. Madrid