Inepto, prepotente, perverso

Pobre España, en manos de gobernantes perversos (que son también prepotentes e ineptos)

Juan Manuel de Prada
Actualizado:

Afirmaba Santo Tomás que el Gobierno debe confiarse a quienes exceden en virtud e inteligencia al común de los mortales. No hay gobierno digno de tal nombre sin un sentido natural de la jerarquía o una anuencia de los espíritus que reconoce y encumbra a quien descuella sobre los demás. Encumbrar lo que es de naturaleza inferior es siempre una monstruosidad; pero aún en la monstruosidad hay grados.

Los clásicos distinguían tres tipos de gobernantes dañinos; el inepto, el prepotente y el perverso. El gobernante inepto es achaque propio de las monarquías, sobre todo si son hereditarias (pero también de las electivas, si quienes eligen son memos o malintencionados). De vez en cuando, hasta en las estirpes más egregias, surge

Juan Manuel de PradaJuan Manuel de PradaEscritorJuan Manuel de Prada