Una raya en el agua

Farsantes o iluminados

Con su pacifismo impostado, estos sócrates de guardarropía prometen reincidir en su designio más tarde o más temprano

Ignacio Camacho
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La duda esencial que dejaron, en su última intervención en el juicio, los acusados del procés es la de si realmente se creen lo que dicen o se trata de una fenomenal impostura para mantener ante sus partidarios el mito pseudogandhiano de la «revolución de las sonrisas». Si se consideran en verdad apóstoles de la no violencia, mártires de la libertad, o sólo se afanan por estimular con un sobreactuado victimismo la solidaridad de los catalanes separatistas. Si se trata de esto último, tendría un sentido dentro de la estrategia de representación actoral que siempre forma parte del ejercicio de la política. Pero si se sienten, como con tan aparente convicción afirman, objeto de una persecución inquisitorial y reos de

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