La Tercera

Fake-life

«No son fake-news lo que políticos y actores mueven ante los ojos fascinados de sus clientelas. Es fake-life, en sentido propio: no el mapa de enunciados o relatos que dan razón de ella, sino la vida misma que vivimos, es un chillón plató televisivo. Comedia. Se podría decir mala comedia, pero eso sería sectario: no es tan mala, puesto que alcanza todos sus objetivos. Cuando la vida no es ya más que imitación de la vida»

Actualizado:

«Miento». Es el más viejo de los dilemas griegos. Y el más productivo. Reducido a su esqueleto: A se planta ante B y le inflige una sola palabra, «miento». Y B queda atónito. Si A miente, está diciendo la verdad al decir que está mintiendo; si A es veraz, miente entonces al decir que miente. No hay salida: a eso llamaron los griegos una aporía.

¿Miente el político? Sí. Necesariamente. Su oficio es generar la eficacia del dominio; no deshilvanar su conocimiento. Decir que un político está instalado en una fortaleza inaccesible a la verdad es tan redundante como enunciar que un círculo exige un centro o que los ángulos de un triángulo suman 180 grados. Mienten, bien es cierto,