Los espíritus de Victor Hugo

Creo que la mente humana tiene un poder que trasciende de la capacidad de raciocinio

Pedro García Cuartango
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Tras rechazar el golpe de Napoleón III, Victor Hugo se exilió en la isla británica de Jersey, donde permaneció varios años. Vivía allí con su mujer y sus hijos cuando recibió la visita en 1853 de su antigua amiga Delphine de Girardin, mujer del magnate de la prensa y aficionada al espiritismo.

El escritor era escéptico, pero Delphine le convenció para someterse a la experiencia. En las cuatro primeras sesiones, no sucedió nada, por lo que Victor Hugo no ocultaba su enojo. Pero en la quinta cita la mesa que había llevado su amiga empezó a golpear contra el suelo y el autor de Los miserables pudo contactar con su querida hija Leopoldine, fallecida diez años antes al caerse de

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