La Tercera

El espejismo

«Los conservadores españoles se enfrentan en abril al mismo dilema que en la Transición: apoyar un centro que ha demostrado ser capaz de ganar elecciones y de gobernar con eficacia, o sucumbir de nuevo a la fascinación del espejismo de la derecha en estado puro, al breve consuelo del voto cabreado, al “para que se fastidie el capitán no como rancho”»

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Las ideologías pasan a veces del éter del concepto al terreno de la práctica y se convierten en movimientos. Incurren entonces, por lo general, en comportamientos sectarios, si no en actitudes rotundamente fanáticas. El primitivo socialismo es un buen ejemplo. No son muchos los políticos capaces de transitar el recorrido entre ideología y práctica preservando un equilibrio razonable entre lo deseable y lo posible. Los «ismos» y vanguardias de comienzos del siglo XX son la manifestación de este mismo fenómeno en el mundo del arte, aunque para justificar la extremosidad los artistas tienen la coartada de la belleza.

El ejercicio del poder requiere astucia y capacidad de embaucamiento. La herramienta preferida de los líderes políticos es la abstracción. Yo he