La tercera

Las enseñanzas de Don Jorgito

«Se extraían con fórceps sabrosas moralejas, burdos trazos gruesos que transmutaban el pecado religioso español en causa y no en mero acompañante del crepúsculo, tras el florecimiento ilustrado de fines del XVIII, como documentan otros viajeros, sobre todo alemanes»

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Comisionado por la Sociedad Bíblica de Londres y con el objetivo de difundir en España el Nuevo Testamento, en 1836 llega a España el británico George Borrow, alias Don Jorgito el Inglés, uno de los creadores de la imagen de la España de pandereta, junto a Ford, Mérimée, Gautier, Amicis, Davillier, Irving: gitanos, bandoleros, toreros, judíos encubiertos, mendigos, manolas, ejecuciones por garrote y etcétera. Todo junto, amontonado y sin dejar respirar un instante al lector. Sus exageraciones, arropadas por la interpretación de la Historia de España según las estrictas pautas de la Leyenda Negra -que todavía no recibía ese nombre- depararon a su obra («The Bible in Spain») un éxito rotundo, entre la falsificación y la broma. Pero aquí no