Un embuste sexagenario

«Pasado mañana se cumplen sesenta años del triunfo de la Revolución cubana. La medida del fracaso la da el inventario de sus sucesivos relatos oficiales»

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El primer relato de los barbudos prometía hacer de Cuba una superpotencia. En 1961, el Che aseguró que hacia 1980 la renta per cápita cubana superaría a la norteamericana (ese año cien mil cubanos huyeron por el Mariel desafiando un mar infestado de tiburones). El comunismo pronto aniquiló cualquier conato de prosperidad. La Revolución cambió el cuento: ahora, para justificarse como colonia soviética, su «ultima ratio» era la Guerra Fría y el papel de la isla en el combate planetario entre socialismo y capitalismo. La retórica alardeaba también de logros sociales que eran heredados: aunque subdesarrollada, la Cuba de los años cincuenta había tenido la tercera renta per cápita de América Latina.

Al evaporarse la URSS, el cuento se metamorfoseó.

Álvaro Vargas LlosaÁlvaro Vargas Llosa