El efecto milagro de la manifestación

El Gobierno de Sánchez está asustado con lo que se le viene encima, en forma de protestas o en forma de desafección electoral

Carlos Herrera
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Después de organizar una especie de cumbre bilateral con lazos y flores amarillas; después de un Consejo de Ministros con la calle llena de idiotas que creen que la república existe; después de aguantar que aireen el documento de 21 puntos que Sánchez hubiera debido rechazar y ni siquiera tomar en su mano; después de soportar que escupan a Borrell; después de trasladar a presos a las cárceles próximas a casa; después de tragarse lo del mediador para las famosas mesas en Cataluña y a nivel nacional… sale la señora Calvo, vicepresidenta del Gobierno, y dice que los independentistas no aceptan el marco de negociación. Curiosamente lo anuncian unas horas antes de que arranque la concentración convocada por varios partidos

Carlos HerreraCarlos HerreraArticulista de OpiniónCarlos Herrera