De dogmas y dogmáticos

«La imagen de España por allá no es tan mala como asegura el señor Saralegui y mejoraría mucho si ofrecemos algo más y mejor que la retórica del 12 de octubre (que tampoco hay por qué borrar, si se modera y reconduce); y si se dejan de exhibir pruebas de ignorancia morrocotudas como llamar por los altoparlantes de Barajas “a los pasajeros del vuelo a Mécsico [sic]...”»

Por Serafín Fanjul
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Cuando hace unas semanas fui a ver la película «Roma» no podía imaginar que el asunto cobraría tal volumen. En mi anterior artículo (ABC, 16-1-19), tras dedicar unas pocas líneas al filme en sí -que estimo bueno, aunque ditirambos y galardones me tengan sin cuidado-, me fijaba en un aspecto de su presentación: los subtítulos (a mi juicio, de sobra), que hay a quien parecen de perlas. Hasta ahí nada que añadir a lo ya dicho y no habría motivo para volver sobre la cuestión. Pero veo en ABC de 23 de enero que Miguel Saralegui (profesor de la Universidad del País Vasco) utiliza la cinta para cuestionar la unidad de nuestra lengua calificando dicha unidad de «dogma», cuando más