Postales

Diada e investidura

Se aceptan apuestas. La mía: que Sánchez decida jugársela

José María Carrascal
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La política española se ha convertido en un Campo de Agramante, una lucha no sólo entre enemigos naturales (izquierda-derecha), sino también entre supuestos aliados (Sánchez-Iglesias), lo que produce tanta confusión como desconcierto. Empecemos por el secesionismo catalán. La Diada de este año apenas superó la mitad del pasado y ni un tercio de su mejor registro. Sospechándolo, no la celebraron en la Diagonal, que ocupaban de punta a punta, sino en la plaza de España, mucho menor. Pero ni siquiera llegaron a ocuparla por entero, con cortos alargamientos en calles laterales. Faltó el PSC y, ¡ojo!, Ada Colau, que sabe por dónde sopla el viento. Hubo, en cambio, agresiones a periodistas y un intento de asalto del Parlament. Silenciados.

Nadie

José María CarrascalJosé María CarrascalArticulista de OpiniónJosé María Carrascal