NIETO
La Tercera

La democracia no es negocio

«Dar el poder a sus bases ha sido una trampa irrepetible; su Consejo Federal solo aparenta ser independiente; su buena relación con los barones es una fachada; su respeto a la Constitución es virtual; sus miramientos hacia la Corona me temo que también lo sean. Cabría incluso dudar de su ideología»

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Me dice un amigo común que Chicote, el periodista de ABC, me anda buscando para que le pague los treinta mil euros que ofrecí por ver la tesis de Sánchez. Le aclaro que no fui yo el que los comprometió, sino un tal Sigfrido, aupado por cuatro Ballantines. Los acreedores siempre me han dejado mal cuerpo, sensación frecuente cuando escucho a políticos inventarse deudas pendientes.

Esa actitud agresiva se ha acelerado desde que el presidente perdió su máscara. Total, si ya he alcanzado el poder -debe de pensar-, ¿qué objeto tiene seguir con el rollo de la regeneración democrática? Un presidente que durante años nos contó milongas sobre su concepto de la ética, de su repulsión a la mentira, de