Lev Davídovich

Aquel pequeño judío podía, sin perder de vista la Luger sobre su mesa, polemizar con los más grandes escritores

Gabriel Albiac
Actualizado:

Era un tiempo despiadado. Un tiempo en el que el «moderado» Grigori Zinoviev, llamaba al genocidio en el tono jovial de los fuegos de campamento. 19 de septiembre de 1918: «Para deshacernos de nuestros enemigos debemos tener nuestro propio terror socialista. Debemos atraer a nuestro lado, digamos que a noventa de los cien millones de habitantes de la Rusia soviética. En cuanto a los otros, no tenemos nada que decirles. Deben ser aniquilados». A Trotski, que nunca tuvo el gusto moderado de Zinoviev, nadie podría pedirle mucha más delicadeza. Era un tiempo despiadado. Que aniquiló a todos.

Yo, que no tengo televisor, sigo con displicente curiosidad la polémica. Leo en la prensa que amigos y familia de Lev Davídovich Bronstein,

Gabriel AlbiacGabriel AlbiacArticulista de OpiniónGabriel Albiac