Cuatro Aquarius en una mañana

Álvaro Martínez
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Henchido de autocomplacencia y para salir del paso de las críticas recibidas la víspera por no responder a la llamada de socorro del Aquarius «porque está muy lejos», el Gobierno sacaba ayer pecho-palomo del acuerdo alcanzado por seis países europeos para acoger a los 141 inmigrantes a bordo del buque. Ni corto ni perezoso y sin abuela, el aparato de propaganda de La Moncloa apuntaba a Sánchez como catalizador fundamental del acuerdo, un auténtico forjador de consensos. Luego, y para dejar las cosas en su sitio, Francia y Malta negaban ese papel capital del presidente español y afirmaban que fueron ellos quienes capitanearon ese acuerdo multilateral. Un chasco.

Sea como fuere, y aunque naturalmente hay que celebrar que algunos socios empiecen a implicarse en estos rescates humanitarios, se trata de una solución parcial que solo alcanza al caso en cuestión y que no parece que tenga vocación de estandarizarse visto el escasísimo entusiasmo de la mayoría de los países en dejar de ponerse de perfil mientras canturrean para sus adentros la bonita canción «Ahí te las apañes, Pedro, que esto no va conmigo», que es el «hit» del verano en la UE.

¿Y por qué es un solo parche? Porque se trata de un acuerdo aislado, tan fútil para resolver de verdad el problema como intentar vaciar el agua del océano con un cubito de playa. Ayer mismo, en solo unas horas, Salvamento Marítimo rescataba a otros 524 inmigrantes en el Estrecho y el mar de Alborán. ¡Casi cuatro Aquarius en una mañana! y aún no eran las cinco de la tarde. Así que parece más sensato que el «Ejecutivo bonito» no cometa la temeridad de sacar pecho y se ponga de verdad a la tarea de forzar un acuerdo definitivo en la Unión. Se trata de que sirvan para algo más que para una foto esas largas reuniones con Macron, haciendo esperar al Rey, y esos paseos con Angela Merkel por Doñana el día del gran abucheo que, ¡vaya por Dios!, no recogió la nueva TVE tan plural, tan neutral y más bonita que un San Luis. Ya saben, Mateo con su guitarra...

A ese ritmo, cuando dentro de un par de días aterricen desde Malta las 60 personas del Aquarius que le corresponden a España en virtud del mencionado acuerdo a seis bandas, ya habrán llegado otros 1.500 inmigrantes a nuestras costas. ¡Diez Aquarius! y Europa seguirá silbando.

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