EDITORIAL

Se confirma el frenazo laboral

Actualizado:

El Gobierno de Pedro Sánchez optó por ignorar las advertencias que lanzaron los grandes expertos en materia laboral sobre los efectos que traería consigo su política económica y ahora son los españoles los que empiezan a pagar las consecuencias. La Seguridad Social perdió casi 205.000 afiliados el pasado enero -su mayor descenso en este mes desde 2013, cuando España todavía estaba inmersa en la recesión- y el paro creció en más de 83.000 personas, el mayor aumento desde 2014, según informó ayer el Ministerio de Trabajo. Ambas cifras son preocupantes y, si bien es cierto que enero suele ser un mal mes para el mercado de trabajo, debido al fin de la campaña navideña, una vez descontado ese efecto estacional se confirma el frenazo que sufre la creación de empleo en comparación con los meses previos, al tiempo que el paro sube por primera vez en enero desde el inicio de la recuperación económica. La histórica subida del salario mínimo interprofesional, superior al 22 por ciento, sin consultar siquiera a los empresarios y despreciando por completo la evolución de la productividad, tan solo contribuirá a destruir puestos de trabajo, tal y como alertaron el Banco de España o la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), entre otros organismos.

Asimismo, el incremento de las cotizaciones sociales encarecerá la contratación y no ayudará a resolver, en ningún caso, el déficit estructural de las pensiones. Y, por si fuera poco, la subida del Impuesto de Sociedades reducirá el margen de las empresas para invertir y crear más empleo. El tiempo está demostrando que el rumbo económico adoptado por el PSOE no solo no es el idóneo para capear la desaceleración que experimenta la economía mundial, y especialmente la zona euro, sino que agrava su negativo impacto sobre el conjunto del país.