¿Cambio de marea?

Lo único seguro es que no hay nada seguro. Lo que significa que cada voto cuenta, incluidos los no depositados

José María Carrascal
Actualizado:

No me refiero a las mareas de Podemos, que hace tiempo se retiraron, hartas del liderato estalinista de Pablo Iglesias, aunque también pudo influir su mudanza a una urbanización de lujo. Me refiero a la de la política general española, sobre la que Pedro Sánchez volaba señorialmente, con viento de cola, cada vez con más ventaja sin apenas mover un dedo. Y, de repente, empiezan a torcérsele las cosas, nada de lo previsto, le sale. A la Junta Electoral Central se le ocurre prohibir el debate a cinco donde Abascal iba a machacar a Casado y Rivera, él como espectador, abriéndole la oportunidad de que ni siquiera necesitase el apoyo de los nacionalistas -su mayor dolor de cabeza- para gobernar,

José María CarrascalJosé María CarrascalArticulista de OpiniónJosé María Carrascal